(I) Ponencia presentada en el debate en español de la Campaña sobre relocalización de la ONU. El debate puede escucharse en: https://politeknik-international.org/wp-content/uploads/2026/02/video1198693060.mp4 (mi intervencion puede escucharse desde el minuto 40 hasta el 48)

La convocatoria a discutir la localización geográfica de la Organización de Naciones Unidas (ONU) es parte del descrédito actual de la organización. En rigor, el tema de fondo es la pérdida de función del organismo en tiempos de la crisis capitalista contemporánea y la lucha existente por la hegemonía del sistema mundial. Vale recuperar que la Sociedad de Naciones (SN) emergió al final de la primera guerra mundial (1914-18), como un intento de establecer un marco de relaciones internacionales en la posguerra. El límite estructural de la SN estuvo dado por la no participación de EEUU y la URSS, pero también de Alemania, de hecho, las potencias que definirán el orden mundial en los años siguientes, hasta la crisis actual.
La ONU surge al final de la segunda guerra mundial como parte de acuerdos político diplomáticos de EEUU, la URSS, Gran Bretaña, China y Francia. La organización es resultado del relativo equilibrio mundial, que “guerra fría” mediante instaló la bipolaridad del sistema mundial entre capitalismo y socialismo (1945-1991). Con la desarticulación de la URSS desde 1991 se abre una nueva etapa en el sistema mundial de relaciones internacionales, bajo la premisa anti histórica del “fin de la historia” y el “fin del socialismo”, por lo que se habilitó una lógica ideológica, de propaganda y manipulación de la conciencia social mundial sobre el triunfo del capitalismo. Con ello, la unilateralidad de la dominación extendida del régimen del capital: de explotación y saqueo.
Más aún, bajo las condiciones de guerra fría y la iniciativa de la política exterior de EEUU, OTAN mediante, se consolidó un sistema de organizaciones mundiales bajo orbita de la ONU con claro predominio de EEUU, especialmente los Organismos Internacionales, el FMI y el BM, con el papel del “dólar” en el centro del sistema monetario mundial, ahora en crisis; del mismo modo que operaron otras agencias de la ONU. Situación agravada en 1971 con la inconvertibilidad del dólar decretada unilateralmente por EEUU. Esa crisis monetaria, sumada a la ecológica y la energética dio lugar a un mayor condicionamiento de la política mundial bajo la lógica de la “liberalización” y la extensión de la dominación del dólar, especialmente con el “petrodólar” como respuesta estadounidense a la crisis capitalista, petrolera, financiera, ecológica, integral.
Mucho cambió el capitalismo global en el último medio siglo, entre la crisis de los 60/70 y la evidenciada desde 2007/09. Hay cambios estructurales en la relación de explotación de la fuerza de trabajo, con regresivo impacto directo en las formas de organización de las/os trabajadoras/es y sus organizaciones sindicales, territoriales, sociales y económicas, deteriorando ingresos y beneficios sociales y previsionales. Al mismo tiempo se exacerbó el saqueo de los bienes comunes ante la demanda de insumos estratégicos, como la tierra, el agua, los minerales, la biodiversidad, etc., en tiempos de la internacionalización de la producción y la transnacionalización del capital.
La explotación y el saqueo extendido crece en este medio siglo y es la base de la disputa por la producción y acumulación de valor y plusvalor, nudo esencial de la disputa por la hegemonía.
Al describir el proceso esencial del desarrollo capitalista, con la extensión del trabajo asalariado, cada vez más irregular derivado de la impunidad empresaria, y la apropiación de bienes comunes, asistimos a la creciente universalización del régimen del capital. Eso define la “ofensiva capitalista” en contra de las/os trabajadoras/es y los pueblos por medio siglo, que ahora adquiere relevancia en el ámbito de la política y el gobierno de las naciones como “ofensiva de la ultraderecha”.
La deriva es el creciente autoritarismo en el ámbito local de los países y en el sistema mundial, con “sanciones unilaterales” desde Washington que rompen las relaciones sustentadas en reglas. Por eso, desde la hegemonía estadounidense se sostiene una refundación del orden mundial con el llamado “Consejo de la Paz” o “Junta de la Paz”, con presidencia permanente de Trump, al tiempo que vacía y desfinancia a la inoperante ONU y sus agencias.
La crisis económica, política, cultural, integral del orden capitalista demanda que se extienda la vos de las/os trabajadoras/es y de los pueblos, en un conjunto de iniciativas de carácter popular para confrontar con la estrategia de la dominación y generar las condiciones de posibilidad para transformaciones anticapitalistas y por el socialismo en los ámbitos local-nacionales, regionales y mundiales.
Este debate por el cambio de la sede de la ONU favorece una discusión sobre las estrategias confrontadas del poder y el contrapoder, lucha de clases, para reorganizar al movimiento obrero y popular en una perspectiva de revolución contra el capital, contra toda forma de discriminación y racismo, por la paz y la vida social y natural.
Buenos Aires, 1 de febrero de 2026

Julio César GambinaCapítulo Argentina(I) Ponencia presentada en el debate en español de la Campaña sobre relocalización de la ONU. El debate puede escucharse en: https://politeknik-international.org/wp-content/uploads/2026/02/video1198693060.mp4 (mi intervencion puede escucharse desde el minuto 40 hasta el 48) La convocatoria a discutir la localización geográfica de la Organización de Naciones Unidas (ONU) es parte del...Sociedade de Economia Política Latinoamericana